Por: El Noble Escolar, Shaykh Muhammad Ibn Saalih Al-Uthaymeen (1)

Majmoo’ul Fataawaa War-Rasaa’il (nº 155)

Revista Al-Istiqaamah, pregunta nº 3, Rabi’ul Awwal 1417H (Agosto 1996)

Pregunta: “Allah Ta’ala dice: (Y tu Señor dice: Invócadme y Yo responderé vuestras súplicas)”. (Surah Ghaafir, 40:60). Así que, ¿por qué a veces la du’a (súplica) de una persona no es respondida?.

Respuesta: “Todas las alabanzas son para Allah, Señor de los mundos. Puedan las Oraciones y la Paz ser sobre nuestro Profeta Muhammad, y sobre su Familia y sus Compañeros. Le pido a Allah la capacidad de estar en una creencia correcta, en discurso y acciones, para mí mismo y para mis hermanos.

Allah Ta’ala dice:

“Y tu Seños dice: Invócadme y Yo responderé vuestras súplicas. Ciertamente aquellos quienes son demasiado arrogantes para adorarme entrarán en el Infierno en humillación”. (Surah Ghaafir, 40:60).

El interlocutor declaró que de hecho él hizo du’a (súplica) a Allah, el Poderoso y Majestuoso, pero no fue respondido por Allah. Así que él está en duda con respecto a esta noble aya (verso), en el que Allah promete responder a quien Le suplica, y de hecho Allah, el Más Perfecto, nunca rompe Su promesa.

Por lo tanto la aclaración de esto es que hay ciertas condiciones que necesitan ser cumplidas conforme para que una súplica sea respondida. Estas condiciones son:

En primer lugar: Sinceridad a Allah, el Poderoso y Majestuoso. Es decir, uno debe ser sincero en su du’a, así que se vuelve a Allah el Único, libre de toda imperfección con un atento corazón, siendo veraz en su retorno a Él, sabiendo que Allah, el Más Perfecto, el Más Alto, es capaz de responder su du’a y esperando que la du’a será respondida.

En segundo lugar: Durante la du’a, la persona que llama debe sentir que está en necesdidad de que Allah, el Más Perfecto, el Más Alto, efectivamente en una desesperada necesidad; y que sólo Allah sólo Él responde la súplica de alguien en peligro y el Único que quita el mal.

En tercer lugar: Que el que hace du’a debe inhibirse de los asuntos haraam (ilícitos), estos actos son como una barrera entre la persona y su du’a para ser respondida como ha sido establecido en el hadiz auténtico, del Profeta Sallalahu Aleihi Wa Salam, que dijo: “De hecho Allah, el Más Alto, es bueno y acepta sólo lo que es bueno. Allah ha ordenado a los Creyentes hacer lo que Él mandó a los Mensajeros. Allah, el Más Alto, ha dicho:

“¡Oh Mensajeros!. ¡Comed de las cosas buenas y haced acciones justas”. (Surah Mu’minoon, 3:51).

Y Allah, el Más Alto, dijo:

“¡Oh vosotros que creéis!. Comed de las cosas buenas con las que Nosotros os hemos provisto”. (Surah Al-Baqarah, 2:172).

Entonces él menciona el caso de un hombre que habiendo viajado lejos estaba desgreñado y polvoriento y quien extendía sus manos al cielo diciendo: ¡Oh Señor!, ¡oh Señor!, mientras su comida era ilícita, su bebida ilícita y estaba alimentado ilícitamente. Así que, ¿cómo puede ser respondido?. (2). Así que el Profeta Sallalahu Aleihi Wa Salam explicó la improbabiliddad de que la du’a de esta persona fuera respondida, incluso después de cumplirse los factores aparentes que ayuden a la du’a a ser respondida. Los factores aparentes son:

(a) Levantar las manos hacia el cielo, significa hacia Allah, el Poderos y Majestuoso, ya que Allah está sobre los cielos, sobre Su Arsh (trono). Prolongar las manos hacia Allah, el Poderoso y Majestuoso, está en las causas para que la du’a sea respondida, como se muestra en la narración del Profeta Sallalahu Aleihi Wa Salam que dice: “De hecho tu Señor está Vivo, el Más Generoso. Él siente timided cuando Su siervo levanta sus manos hacia Él, invocándole, y Él le devolviera vacío, sin nada”. (3).

(b) Este hombre que invoca a Allah, el Más Alto, usando el nombre Rabb (Señor). Buscando tawassul (los medios de acercarse a Allah) con este nombre es también obsevado como una de las causas por las que la du’a es respondida, ya que el Rabb es el Creador, el Dueño, el Governante de todos los asuntos, y los reinos de los Cielos y la tierra están en Sus Manos. Debido a esto, encontrarás que muchas de las súplicas hechas en el Noble Corán son por este nombre:

“¡Oh Señor!. Hemos oído la llamada que nos llamaba a la Fe: ¡Creed en el Señor!, y hemos creído. ¡Nuestro Señor!. Pérdonanos nuestros pecados, y borra de nosotros nuestras malas acciones, y toma para Ti mismo nuestras almas en la compañía de los virtuosos. ¡Nuestro Señor!. Confiérenos lo que Tú nos prometiste por medio de Tus Mensajeros, y no nos deshonres en el Día del Juicio, porque Tú nunca rompes Tu promesa. Y su Señor les ha aceptado, y respondido: Nunca dejaré que se pierda el trabajo de ninguno de vosotros, ya sea hombre o mujer”. (Surah Al-Imraam, 3:193-195).

Así que tawassul (buscar los medio de acercarse a Allah) mediante este nombre es una de las causas por las que la du’a es respondida.

(c) Este hombre era un viajero, y el viaje es también una causa para que la du’a sea respondida, porque una persona siente que necesita más de Allah, el Poderoso y Majestuoso, cuando está viajando, que la persona que está habitando con su familia. Él estaba polvoriento y desgreñado, pareciendo muy insignificante para sí mismo, como si la cosa más importante para él fuera implorar a Allah e invocarle, en las condiciones en que pudiera, incluso polvoriento y desgreñado, o en la facilidad o en la opulencia. Estar polvoriento y desgreñado es algo instrumental, como en el hadiz atribuído al Profeta Sallalahu Aleihi Wa Salam en el cual dijo: “De hecho Allah presume ante la gente del Cielo sobre la gente que permanece en Arafah diciendo: Mirad a Mis Siervos que vienen a Mi polvorientos y desgreñados”. (4). Sin embargo, estos factores no traen nada, si su comida, su alimento y su vestimenta son del haram. Así que el Profeta Sallalahu Aleihi Wa Salam remarcó: ¡Así cómo pueden ser respondidos!.

Por lo tanto, si estas condiciones no son satisfechas, entonces la pregunta concerniente a la du’a es respondida desde la distancia. Sin embargo, si las condiciones son satusfechas y lo que se suplica no es aún respondido, entonces esto se debe a una sabiduría que Allah, el Poderoso y Majestuoso, conoce, y el suplicante no conoce cuál es esta sabiduría; y quizá es que te guste una cosa y que sea mala para ti.

Por eso, cuando estas condiciones son cumplidas y el suplicante no es respondido, entonces está siendo protegido de un mal que es más grande que lo que pedía, o Allah lo deposita para él hasta el Día de la Resurrección, y entonces él consdiga una mayor recompensa. Esto es así porque el que hace du’a, invocando a solamente a Allah, cumple las condiciones y no es respondido, pero más bien está a salvo de un mayor mal, está en la posición de haber realizado las causas aunque ha sido prevenido de ser respondido, y por consiguiente tiene doble recompensa. Una recompensa por hacer du’a, y otra recompensa por soportar la prueba de no ser respondido. Así que lo que es más grande y más completo es lo que depositó para él Allah, el Poderoso y Majestuoso.

De igual importancia es que el suplicante no debe expresar insatisfacción si su du’a es aparentemente no respondida, porque esta es una acción que hace que la du’a no sea respondida, como el Profeta Sallalahu Aleihi Wa Salam dijo: “La súplica de un siervo continúa ser respondida mientras no se cometa nada pecaminoso o se rompan los vínculos de relaciones, y siempre que no se sea impaciente”. Se dijo: He suplicado, he suplicado, y aún no he sido respondido”. (5). Él comienza, por consiguiente, a descuidar y abandonar la suplicación. Así que no es conveniente que el suplicador se impaciente por ser respondido, entonces se siendo decepcionado y descuidado, y de tal modo abandona el hacer du’a. Más bien, quien invoca a Allah, desde cada du’a que hace a Allah es un acto de adoración, que te lleva cerca de Él e incrementa tu recompensa.

Así que, mi hermano, debes tomarte el hacer du’a para todos los asuntos, sean generales o específicos, en la dificultad y la facilidad. Y si esa súplica fuera solamente una manera de adoración a Allah, el Único libre de imperfecciones, el Más Alto, entonces eso sería suficiente. Por lo tanto sería más conveniente que una persona tenga como objetivo esto, y con Allah se encuentra el éxito y la capacidad”.

Pie de Notas:

(1) Majmoo’ul Fataawaa Wa Rasaa’il (nº 155)

(2) Relatado por Muslim (nº 1015) de Abu Hurayrah Radiallahuanhu

(3) Sahih: Relatado por Ahmad (5/438) y Abu Dawud (nº 1488). Fue autentificado por Al-Hafid Ibn Hajar en Fathul Baaree (11/143)

(4) Sahih: Relatado por Ibn Hibbaan (nº 1006) de Abdullah Ibn Amr Radiallahuanhu. Fue autentificado por el Shaykh Al-Albani en Saheehul Jaami’ (nº 1868)

(5) Relatado por Al Bujari (11/140) y muslim (nº 2735) de Abu Hurayrah Radiallahuanhu

Traducido del Inglés por: UmmuAbdulKarim Al Isbaniya

Fuente: http://abdurrahman.org/

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